No dejo de imaginar el momento en que Álvaro me vea vestida de novia.
Le conocí en nuestro trabajo, era mi primer día en aquel cliente; tímido, serio y poco hablador. Apenas me saludó cuando nos presentaron; no separaba los ojos de la pantalla mostrando total indiferencia.
Un año después, esa primera impresión había cambiado por completo y comprendí que aquel día, estaba tímido por mi presencia. Empecé a ver a Álvaro simpático, gracioso, seguro y muy profesional. Con cada duda juntábamos nuestras sillas delante del monitor, me ayudaba, me animaba y empezó a caerme mejor.
Yo estaba en turno de tarde, sola en la oficina, cuando llegó una incidencia en producción. No tenía ni idea de resolverla y le mandé un mensaje. Casi de inmediato dio con la solución y me envió un pantallazo, me llamó y me echó una mano desinteresada. Desde ese momento empezamos a intercambiar mensajes, era el último en recibir mis buenas noches y el primero en darme los buenos días. Me volví adicta al Whatsapp, a su ingenio y a sus cosas del día a día.
A las pocas semanas empezó a hacer descansos y acompañarme a fumar, aun odiando tanto el humo como el tabaco, con el pretexto de pasear.
Pasaron dos meses más, y una noche, tras mi turno de tarde, decidimos vernos.
Nos besamos en el coche, le siguieron infinidad de abrazos y terminamos desnudándonos en el asiento de atrás.
La siguiente cita fue en mi casa, y durante tres días sin descanso la pasión campó a sus anchas. Ya estaba enamorada y le pedí que me hiciera el amor. Lo hizo y le dije las palabras mágicas «te quiero» a lo que Álvaro contestó «tú has querido que te hiciera el amor». Lejos de molestarme la falta de correspondencia, me hizo gracia.
Su «te quiero» vino semanas después, en un Cien Montaditos, acompañado de una sonrisa y tras de comer una pulguita de jamón. Me hizo feliz y desear parar el tiempo. Mi corazón estaba a mil y se hinchaba por momentos.
Ayer mientras nos besábamos al salir del trabajo, nos cayó una lágrima y hoy, vestida de novia, a escasos metros de los juzgados, recuerdo que Álvaro no será quien esté a mi lado ya que Álvaro, es solo un invitado.
