Ya que has llegado hasta aquí, te diré algo sobre mí.
Me llamo Beatriz solo para quien quiere ser cordial manteniendo las distancias conmigo o directamente no me conoce. Vamos, que si me llamas Beatriz me pongo seria.
Soy Bea para aquellos con los que comparto mi día a día, mis anécdotas, risas y algunas confesiones.
Soy Bei para mi círculo más próximo; los que me conocen cuando lloro, cuando expreso mis sentimientos más profundos y cuando todo deja de ser bonito… es decir, mi familia y los que son como de la familia.
Y también soy Bitita, Chinita, Ratita, Hada madrina o Mamá para algunos seres que tienen un huequito especial en mi corazón y en mi mente.
Sí, mi mente… esa gran desconocida para la mayoría de la gente. Este es uno de los motivos por los que me lancé a escribir; quería dar a conocer las ideas que se me pasaban por la cabeza y no guardarlas solo para mí.

¿Es de locos?
Probablemente ser transparente con las palabras esté reservado a una pequeña parte de la población que prefiere apartarse de eufemismos y frases huecas. Algunos dicen que soy demasiado clara, que se puede decir de otra manera, que soy muy bruta… pero si lo cambiara, no estaría utilizando mi propio estilo, ¿no crees?
Si te gusta la lectura ágil, bruta y clara… no dejes de leer mi primera novela Malditos todos.